Cd. Juárez.- Bajo un cielo despejado y el calor de un sol primaveral, el Parque El Chamizal se transformó este domingo en un vibrante mosaico de alegría y color, al ser el escenario escogido por cientos de familias para celebrar la Pascua. Desde la madrugada, el parque comenzó a llenarse de risas, música y el delicioso aroma de alimentos preparándose al aire libre, preludiando un día lleno de diversión y convivencia.
Desde tempranas horas, el parque fue testigo de cómo familias enteras, equipadas con cestas de picnic, huevos de colores y una infinita cantidad de juegos, se dieron cita en este emblemático lugar. Juliana Vera, acompañada de su familia, fue una de las primeras en llegar. «Cada año nos superamos, organizamos juegos para los niños y preparamos nuestros platillos favoritos. Ver el parque tan limpio y ordenado hace que todo sea aún más especial», compartió emocionada.
No solo la limpieza, sino la belleza renovada del parque, fue motivo de elogio entre los asistentes. Linda Hernández y su grupo familiar destacaron el esfuerzo por mantener las áreas verdes, que sirvieron de lienzo para el día festivo. Entre tortas, lotería y la preparación de ceviche, Linda expresó su felicidad: «El ambiente aquí es único. Es un placer venir y disfrutar en familia».
La tradicional búsqueda de huevos de Pascua no fue la única actividad que atrajo a grandes y chicos; algunos extendieron lonas y armaron casas de campaña, creando pequeños oasis de tranquilidad donde relajarse y disfrutar del entorno. Otros, aprovecharon para sumergirse en juegos infantiles o ejercitar el espíritu deportivo en áreas designadas.
Valeria, en medio de la festividad y rodeada de su familia, invitó a más personas a sumarse a esta celebración. «Es un ambiente increíblemente familiar y divertido. Animo a todos a que vengan a El Chamizal, es el lugar perfecto para crear recuerdos felices».
Este domingo de Pascua, El Chamizal no solo fue testigo de la unión y el gozo de cientos de familias, sino que también reafirmó su lugar como un punto de encuentro vital para la comunidad de Ciudad Juárez, demostrando que la tradición y la convivencia pueden crear espacios de armonía y felicidad colectiva.















